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La irrespetuosa retirada de la bandera europea del Ayuntamiento

La irrespetuosa retirada de la bandera europea del Ayuntamiento
por Óscar de Diego del Barrio 

El pasado 31 de marzo de 2016 la bandera europea se retiró del balcón del Ayuntamiento de El Espinar, quedando únicamente izadas la bandera nacional, autonómica y municipal. Esta proscripción de la enseña europea fue propuesta por el grupo de IU de El Espinar como señal de protesta y rechazo al acuerdo suscrito entre la Unión Europea y Turquía sobre los refugiados, y apoyada y autorizada por el equipo de gobierno municipal del PSOE. No pretendo entrar aquí en la cuestión del mencionado acuerdo sobre los refugiados ni en posicionamientos políticos, sino sobre la irrespetuosa retirada de la bandera europea del balcón del Ayuntamiento, la cual únicamente puede responder a la ignorancia y falta de respeto de quienes lo han promocionado y también permitido.

Para resolver tal ignorancia hay que empezar diciendo que la bandera europea (pues ese es su nombre) no representa únicamente a la Unión Europea (y menos aún solo a sus políticos), sino a todo un continente (Europa y sus ciudadanos) y a un ideario muy bien definido que se fundamenta en la defensa de la democracia, los derechos humanos y la solidaridad entre los pueblos europeos. De hecho, la bandera europea es la enseña oficial no sólo de la UE, sino también del Consejo de Europa, un organismo internacional de ámbito regional (del que forman parte prácticamente todos los Estados europeos, incluida Rusia y la propia UE) nacido tras la Segunda Guerra Mundial y cuyo objetivo es precisamente velar porque no se repita un conflicto entre los pueblos europeos, promocionando para ello los valores de la democracia, los derechos humanos y el imperio de la ley mediante la cooperación entre dichos Estados y la acción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (el famoso Tribunal de Estrasburgo). De hecho, tras la bandera de la ONU, no se me ocurre otra bandera mejor para defender los derechos humanos y la democracia que la enseña europea, por lo que la retirada de la misma me resulta cuanto menos contradictoria. Si acaso, una buena señal de protesta habría sido poner otra bandera europea más grande, reivindicando los verdaderos valores que dicha enseña representa (aunque ello sería ilegal según la Ley de banderas), o poner una gran bandera europea en la barandilla del balcón. Pero como vengo diciendo, no me parece adecuado y mucho menos acertado el identificar y proscribir un símbolo que representa a todos los ciudadanos de un continente y a un ideario bien definido con ciertos políticos que en ese momento tomen equis decisión en la que cierto número de personas no esté de acuerdo. Los símbolos no son los culpables de las políticas de los gobernantes.


Además, la proscripción de la bandera europea y todo lo que ello significa ha tenido lugar en un momento en el que los nacionalismos más intolerantes vuelven a resurgir en muchos países europeos, los cuales abogan por la ruptura de la UE y la vuelta a las políticas sectarias e intolerantes de la década de los treinta del siglo pasado que tan nefastas consecuencias trajeron a nuestro continente y a todo el mundo. Mala época para proscribir los valores europeos que representa dicha bandera, aunque sea en señal de protesta. Yo, por el contrario, me arropo con ella.

Pero lo que me ha parecido un atropello ha sido la retirada de una bandera que nos representa a todos los ciudadanos europeos precisamente del balcón que representa a todos -y quiero resaltar ese “todos”- los ciudadanos del municipio, entre los cuales me incluyo como vecino de San Rafael. El lugar para mostrar las discrepancias políticas es el pleno del Ayuntamiento, y no que un sector político se adueñe de un balcón que nos representa a todo un municipio y proscriba un símbolo que representa a todo un continente. Y lo que me parece ya de risa ha sido la justificación por parte de los promotores alegando que “han hecho igual otros muchos ayuntamientos y parlamentos autonómicos en todo el Estado español”, haciendo honor a aquello de que “si Jaimito se tira al pozo, tú vas detrás”. Si nos ponemos así, cada vez que el Gobierno de la Nación realice más recortes deberíamos de retirar la enseña nacional; si la Junta de Castilla y León no nos trae el Abono E del Consorcio de Transportes de Madrid pues retiramos la bandera autonómica; o si el Ayuntamiento sube las tasas de basuras o del agua pues retiramos la bandera municipal.

Por favor, menos postureo irrespetuoso y sectario sobre unos símbolos que nos representan a todos, y no a unos pocos.

(Abril 2016)