GENEALOGÍA DE EL ESPINAR - por Servando Hurtado 1998

Cuando el año pasado (1997) Dña. Esperanza Aguirre Gil de Biedma, Ministra de Educación y Cultura, vino a da el Pregón de las Fiestas del Cristo del Caloco con motivo de la celebración del VII CENTENARIO DE LA CARTA PUEBLA DE EL ESPINAR, se le entregó como recuerdo un Árbol Genealógico de sus antepasados espinariegos, que se remontan hasta la Edad Media, formando parte de los primeros pobladores de El Espinar.

En ese momento, empecé a acariciar la idea de hacer un estudio de genealogía de las familias de El Espinar más enraizadas en nuestra Histoia, aquellas que conservando, o no, el apellido de origen, sigan relacionadas con nuestro pueblo. Aunque este estudio no está acabado, si que va muy adelantado, y para algunas familias ya se les puede facilitar mucha información de sus antepasados hasta tres o cuatro siglos atrás.

El trabajo es complicado y laborioso, pero también gratificante, pues con los estudios sobre los miembros de las diferentes familias, salen también muchos datos importantes que aportan información sobre como era el pueblo, su sociedad, oficios, de donde eran las familias que se emparentaban con los vecinos de aquí. 

La población que había, la mortandaz, los matrimonios arreglados para la supervivéncia de la familia, cuando uno de los padres moria, etc.

Para empezar este estudio, tuve que partir del árbol genealógico que ya tenía, e ir ampliandole como si de un abanico se tratase, que a través de los múltiples lazos de matrimonios, van entrelazando a todas las familias del pueblo. Las fuentes de informaciónson los archivos parroquiales de El Espinar, Segovia, Navas del Marqués, Navas de San Antonio, Avila, así como el del Cementerio, el libro de Rodríguez de Arce, etc.

De los estudios realizados hasta ahora se deduce que la población de El Espinar rondaba los tres mil habitantes en los siglos XVI y XVII. Que se bautizaban alrededor de cincuenta niños por año, siendo sobre treinta el número de matrimonios, y treinta y cinco los entierros.

Las confirmaciones se solían hacer variablemente cada diez años, siendo el número aproximado de 220 confirmados en cada celebración. en algunos casos que el matrimonio era de segunda nupcias, por evitar la "cencerrada", y habladurias, la boda se iba a celebrar fuera del pueblo. Y en la mayor parte de los casos, el segundo matrimonio se hacía con algún familiar del anterior conyuge.

De los apellidos que aparecen entre los de los primeros pobladores de El Espinar en las informaciones que nos aporta D. Tomás Ybañez de Ribera en 1675, ya en 1596, quedan pocos, y desde entonces a la actualidad, muchos menos. Esto no significa que no queden descendiente directos de aquellos primeros pobladores, que si quedan varias familias, sino, que la descendencia, ha perdido la línea paterna en la mayoría de los casos, y con ella el apellido de origen. Este es el caso de los apellidos: YBAÑEZ, MONJARAZ, PEDRAZA, LAGUNA, GORDO, ALAMO, COCA, CASTROVIDO, AVILA, ESPINAR, DESCOGOTADO, BELTRAN, SERRANO, BARROSO, MARQUEZ, HORMIGÓN, COGOTE, REGIDOR, BLASCO, OREJAS, MOLLETES, LÁZARO, ESCOLANTE, ZARZUELA, VEGAS, CASILLA, REALIEGO, COLORADO, PINTO, VANISANCHO, CINTERO, ZENDAL, ENCINAS, MARUGÁN, SOLANILLA, SOLANA, RIBERA, ARÉVALO, SEDEÑO, TOBAR, MEJÍA, BERNARDO DE QUIROS, DE PRADO, RIQUERZA, MANZOLO, ALBARÁN, PATÓN, etc.

En otros casos los que portaban el apellido se han ido a vivir fuera, y por la misma línea de familia, o por otra ha vuelto el apellido al municipio: MANSO, MONTALVO, LÓPEZ, FRUTOS, OREJUDO, TEJERO, GARÍA, SOTO, YAGÜE, PALOMO, FERNÁNDEZ, AYALA, PÉREZ, GONZÁLEZ, GÓMEZ, MARTÍN, MARTÍNEZ, MORCILLO, MERINERO, APARICIO, BERMEJO, SANCHEZ, ANGULO, MATEOS, MILLÁN, BARBUDO, REDONDO, SANZ, DE DIEGO, etc.

Tan solo en unos pocos casos el apellido ha sobrevivido a los multiples matri monios que a través de la Historia se han realizado con gentes venidas de otros lugares. Hay que tener en cuenta que la llegada del esquileo, para la cual venían cientos de esquiladores que se trabajaban las cerca de 80.000 ovejas, era una fuente de intercambios trascendental para la renovación de apellidos. Así todavia se conservan algunos de los apellidos más emblemáticos y antiguos de los origenes de El Espinar, en familias procedentes de los tiempos más remotos: DE CASTRO, LUENGO, MARÍA, GONZÁLEZ, LÓPEZ, MARTÍN, GARCÍA, MUÑUMEL, COGORRO, NUÑEZ, DE LAS HERAS, SANCHEZ, GOMEZ, MATEOS, etc.

En la Historia se quedaron otros que durante siglos tuvieron su presencia en el pueblo aúnque no fueron de los apellidos fundadores: BECERRIL, ZORRILLA, SEVILLANO, CUADRADO, MOZON, OTERO, SANTERO, SASTRE, LASTRAS, GIL, DE GUZMAN, VILLALVA, SUAREZ, CULEBRILLA, ORDOÑEZ, DEL VALLE, RUIZ, BELMONTE, AZINAS, DE LA GUARDIA, LLANERO, etc.

Y por último quedan una gran mayoría que a lo largo del tiempo se ha ido incorporando, formando parte de nuestra historia cotidiana, la historia del día a día que es la vida de los pueblos.

Hasta ahora, tan solo, en un par de docenas de familias he conseguido que su árbol genealógico llegue a tres siglos atrás, lo que supone unas diez generaciones de cada rama familiar. Espero que para el próximo año podamos tener una visión mucho más amplia de la mayor parte de las familias del pueblo, de su configuración social, y de la historià más realista de El Espinar. Este es el fín primordial que persigo, no, la historia de los grandes acontecimientos, que ya esta recogida por Rodríguez de Arce, sino la historia familiar.

SERVANDO HURTADO GONZALEZ

AGOSTO 1998