CASI NADA DE AYER, UN POCO DE HOY Y ALGO PARA MAÑANA - EL ESPINAR DE 1961

La historia de los pueblos, resumen del quehacer diario del ayer, nos permite conocer por sus evoluciones y sus obras la calidad de sus moradores.

Nosotros los espinariegos, admiramos y disfrutamos con cuerpo y espíritu el primero y mejor de los capítulos de la historia de nuestro hoy y del mañana de la patria chica. Dones naturales incomparables a todo lo largo y lo ancho del solar espinariego: del Caloco a Los Leones, del Minguete a Valtravieso. La Obra Creadora de Dios.

Después, a lo largo de los siglos, las obras de los hombres fueron forjando este Espinar que nos legaron. Antiguos palacios, casonas solariegas, conventos y ermitas, el caserío en faldas y altozanos con sus rincones y plazas, solera de siglos y, presidiendo, el Templo, la Joya en las obras humanas de la villa.

Transcurren los años abatiendo casonas, ermitas y casas de postas para, con necesidades nuevas, hacer que otras manos, forjando industria y placer con el descanso, con empuje ordenador en el provecho y caprichoso desconcierto en el recreo, nazcan vidas en nuevos hijos de la villa a la sombra y protección de los pinares que, a pesar del transcurso de los siglos y de las "cargaderas", continúan siendo el fundamento de la economía municipal, del  bienestar de los espinariegos y la delicia de los que, durante el verano, disfrutan con nosotros.

La evolución contemporánea de El Espinar, que comienza con el siglo actual y se desarrolla en el transcurso de los años, recibe la influencia y nuevas orientaciones de la capital de España por el establecimiento y mejora de comunicaciones que, con el incremento de la economía municipal por el aprovechamiento ordenado de su riqueza natural permite, de forma modesta en sus comienzos, que la labor rectora del municipio inicie el desarrollo de obras para, en un principio, elevar el nivel sanitario y servir de guía a la serie de pequeñas etapas posteriores que, con mayor holgura económica de las arcas municipales, permitieran al municipio dotar a sus núcleos urbanos de condiciones superiores en grado sumo a poblaciones que como la cabecera de la villa se han formado durante siglos y a otras que, como San Rafael y la estación de El Espinar, han padecido un desarrollo desordenado y que, con feliz frase de un amante de esta tierra, "han crecido como los tomillos en la sierra", obligando así a que la labor municipal tengan mayores defectos a pesar de aumentar sus desvelos.

Esta enseñanza de un pasado casi actual, supo aprovecharse por el Ayuntamiento para hacer el estudio de una Ordenación de la cual se derivan obras de importancia de las que desarrolladas algunas han servido para acometer problemas generales del municipio y planes parciales en cada núcleo de población, solucionando abastecimientos de aguas, alcantarillados, pavimentaciones, viviendas, escuelas, comunicaciones, repoblaciones, jardines y ornamentaciones que, indiscutiblemente y a pesar de los defectos y errores humanos, definirán un claro período en el desarrollo espinariego que pudo ser llevado a cabo gracias al estado floreciente de la economía municipal.

Considerada concluida una etapa de esta evolución que se inició--como decimos-fundándose en la categoría que con los siglos adquirió la villa, en la formación y crecimiento de núcleos residenciales y veraniegos, amparados entonces solamente por los dones naturales del término al que se tuvo un más fácil acceso, y que aprovechando la coyuntura económica del incremento circunstancial de la riqueza forestal fue posible reafirmar los fundamentos de la etapa comentada, se inicia una nueva para la que creemos imprescindible el estudio de su planeamiento teniendo presentes las características naturales del término, sus distintos núcleos y necesidades, la solución que con cierta holgura se ha conseguido en la dotación de agua, la amplitud y categoría de las colonias veraniegas actuales y los incrementos previsibles de todo orden a que ha de dar lugar el túnel carretero del puerto de Los Leones de Castilla y para cuya suposición tenemos la realidad, a escala muy reducida, de los que motivó la construcción del ferrocarril en finales del siglo XIX y para los cuales el municipio debe adoptar las medidas que corresponden a todo organismo rector previsor. Lógicamente la ordenación, planeamiento y posibilidades de la nueva etapa para conseguir un feliz desarrollo ausente de interrupciones, sorpresas y trastornos, ha de basarse en las posibilidades económicas del municipio y en el incremento de valores reales del patrimonio a que siempre da lugar toda labor ordenadora municipal.

En distintos períodos y circunstancias se han realizado, por el municipio, proyectos, estudios y posibilidades aisladas que, enumeradas todas, harían que este comentario resultara más árido aún, pero comprendo es natural divulgar las principales que podrán llegar a ser realizaciones municipales:

Embalse del Boquerón, para riegos actuales y reserva necesaria para usos domésticos en un futuro, acaso no lejano, con posibles funciones de nodriza a otra bella obra proyectada. Ordenación y urbanización, para zona residencial, de toda la zona de Mata de Nava el Rey, con posibilidades únicas por su emplazamiento, dotada de redes viarias de agua y eléctricas y que, por su belleza y posibilidades, enamoraban a los urbanistas que estudiaron un avance de la Ordenación.


Terminación del enlace Madrid a Ávila-Salamanca, que, aunque obra estatal, en ella ha participado el municipio con importante aportación. Posible establecimiento de un complejo industrial, con el que cooperará El Espinar a la descongestión industrial madrileña y servirá para reactivar la establecida en nuestro término aumentando las posibilidades de empleo de productores.

Creación de una pequeña zona deportiva en la cabecera de la villa que, con el aprovechamiento de la cuenca del arroyo Merlero en "El Molinillo" y "Los Pajares", dará lugar a la formación de un lago, constituyendo la totalidad del proyecto un conjunto de belleza excepcional que igualará con las que a El Espinar dotó la naturaleza incrementando las de esta fachada de la villa de magnífica calidad con el caserío del barrio de Cantarranas en altozano para en descendente perspectiva alcanzar el de La Soledad, posando la vista en la fábrica majestuosa e impresionante del templo parroquial.


Nuevas instalaciones de redes de agua y alcantarillado que, por ocultas, pasan inadvertidas, ejerciendo, sin embargo, misiones fundamentales. Pavimentaciones de vías públicas entre las que, por la importancia y calidad del proyecto, destacan la de la vía de penetración a El Espinar y las que complementan la urbanización del barrio de Cantarranas.

Grupos escolares, viviendas, parque infantil del "Pinarillo", comunicaciones locales, matadero, alumbrado público y tantas y tantas otras que complementan, reforman, amplían y conservan todo el conjunto del término municipal.

Aunque sucinta, la anterior descripción da idea del volumen e importancia de la próxima etapa y con ello de la grave responsabilidad presente que obligará a reconsiderar y actualizar todos estos proyectos para, en unión de nuevas ideas, conseguir la solución de problemas actuales y futuros y dirigir con criterios firmes, formados con el estudio, el consejo y las experiencias propias y ajenas, la labor rectora, ordenativa y tutelar del municipio en perfecta concordancia con la economía municipal actual, resolviendo con antelación el futuro inmediato a que darán lugar los hechos comentados y de cuyas soluciones, para el hoy y el mañana de todo El Espinar, seremos responsables todos los espinariegos de naturaleza y aquellos otros que, por cariño y distintos lazos de unión, son y los consideramos espinariegos durante su presencia física en el descanso estival y cuando en su ausencia obligada añoran la nueva venida. Labor conjuntada de equipo que, con deseos e ideas colaboradoras, críticas sanas y constructivas, anteposición del bien municipal a cualquiera otro, con ausencia de cómodas e indiferentes posturas, se forme un bosque de espinariegos que sea imagen reflejada de nuestros pinares que, por siglos y siglos, son fuertes, bellos y productivos para como ellos enriquecer y embellecer el hoy y el mañana de El Espinar.

SANTIAGO JALVO RUIZ  

El Sr. Jalvo era aparejador y entre otras cosas, diseñó el actual quiosco de la plaza de la Corredera en 1954. Además fue aparejador de la iglesia de los Sagrados Corazones en Madrid.