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Antecedentes Históricos

Historia de la Ilustre Villa de El Espinar

Aunque se supone que habría asentamiento humano en la zona con anterioridad a la entrada de los romanos, el vestigio más antiguo es una punta de lanza que se halló en pinarillo del Caloco. Esta punta de lanza está datada en el siglo II y es de origen romano. Hay indicios de explotaciones mineras romanas en Caloco.
Entre los siglos V y VIII, bajo la dominación visigótica, se conocía a la zona por el topónimo de Gudillos. La llegada de los árabes a la zona es conocida por diversos nombres: Albarrana, Moros, Guadarrama... Una vez reconquistada la zona por los cristianos en el siglo XI comienza la repoblación de la misma. Alfonso VI trae personas del norte de la península que se establecen en el área conquistada.
Hay constancia documental de que en 1103 Raimundo de Borgoña y el obispo de Ávila entregaron a los monasterios de San Millán de la Cogolla y San Vicente de Ávila las posesiones de varias aldeas de la zona, como la del Caloco, Santo Domingo de la Cañada, y El Espinar. En rey de CastillaEnrique I, a comienzos del siglo XIII manda construir un palacio de caza en El Espinar ya que acostumbraba a realizar cacerías por la zona.
En la oficina de Bankia de El Espinar se puede contemplar este mural que ilustra la historia de la Villa:

El 
8 de julio de 1297 se le concede a El Espinar la carta puebla, constituyéndolo como entidad independiente de la ciudad de Segovia. Ésta fue concedida por el Concejo de Segovia y confirmada, en 1300 por Fernando IV. Junto a la carta puebla se le otorgó diferentes privilegios y derechos que fueron acicate para un aumento de la población.
En 1317 se renovó la carta puebla. Esta nueva carta puebla aumentaba los límites asignados al alfoz, confirmándola con su firma Alfonso XI en 1337. Más tarde, en 1368 se otorgó otra nueva carta puebla que aumentaba, de nuevo, los límites asignados.
El aprovechamiento de sus recursos forestales y agrarios, así como de las dehesas para el pastoreo del ganado lanar hizo que el pueblo conociera una época de crecimiento económico. La importancia de la lana y, con ella, de la ganadería ovina de raza medina, tiene su reflejo en el gran número de vías trashumantes que existen en la zona.
En 1417 se aumentan de nuevo los límites municipales, esta vez es el Consejo de Segovia quien da la autorización para ello. Los límites quedan fijados desde el cerro del Caloco hasta el puerto de Guadarrama por las Rinconadas, sierra de Quintanar, Navahorcados, Gudillos y la Gasca.
La expansión de la reconquista hace que la seguridad de la zona aumente y que varias familias nobles se asienten en el municipio, levantando la Casa Palacio en Prados, La Losa, El Caloco y Santo Domingo.
En 1626 las autoridades de El Espinar solicitan el título de villa para la población. No sería hasta 1639 que Felipe IV lo otorgaría.
Tras la Guerra de Sucesión y la implantación de los Borbones, se reactiva las actividades económicas haciendo hincapié en la explotación del ganado ovino. En el siglo XVIII se esquilaban en El Espinar más de 74.000 ovejas. La riqueza era palpable al haber en la villa más de 35 palacios. En este mismo siglo se cambia el histórico paso por el puesto de Fuenfría y el valle de Valsaín por el del paso del León, lo que hace de la villa terreno de paso y establece un importante cruce en la zona de San Rafael. Allí se estableció una fonda que, al paso del tiempo, dio origen a una importante población como es la localidad de San Rafael.
El siglo XIX fue un siglo de retroceso, en especial por los conflictos bélicos que sucedieron en el mismo. La Guerra de la Independencia provocó la pérdida de población y, posteriormente, cambió la explotación ganadera por el aprovechamiento forestal como motor económico de la villa. Los ataques de las tropas francesas a la villa produjeron pérdidas en varias obras de arte.
El ferrocarril, que llegó en 1888, supuso un revolución para la economía de la villa de su estación, que quedaba alejada del núcleo principal. Debido a esto, nacería otro de los barrios que que conforman el municipio. El avance de las comunicaciones que este medio representaba se vio rápidamente confirmado cuando en las inmediaciones de la estación se estableció la primera fábrica de tratamiento maderero en 1901.

El 2 de diciembre de 1914 el rey Alfonso XIII otorga el título de Muy Ilustre a la villa de El Espinar. Este título es otorgado por la petición de Domingo Rodríguez Arce y la intermediación del marqués de Nájera.
Al aprovechamiento forestal y ganadero se une el turístico, basado éste en la ubicación de la villa a pie de la sierra de Guadarrama. San Rafael se convierte en una pueblo vacacional, con la construcción de numerosas casas palaciegas. Más adelante el turismo se popularizaría. La construcción de la gran urbanización de Los Ángeles de San Rafaela finales del siglo XX consolidaría esta nueva fuente de ingresos.
Durante la guerra civil, el frente se detuvo en la sierra de Guadarrama. Son muchos los vestigios que se pueden encontrar que dan testimonio de estos hechos. El intento de la toma de la capital de España por parte de las tropas insurgentes se encontró con la tenaz defensa de los leales a la República, que las detuvieron en este lugar. El Alto del León fue ocupado por las tropas Nacionales el 22 de julio de 1936 y no pudieron avanzar hasta la caída de Madrid. La existencia de una mina de wolframio en Cabeza Líjar hizo que los ataques fueran más duros y que hubiera muchas más construcciones bélicas en sus montes.

Historia de San Rafael

San Rafael es el segundo núcleo en población de los tres que componen el municipio de El Espinar. El lugar tiene su origen en la casa de postas que se construyó en 1784 por orden de Carlos III. San Rafael se enclava en la calzada real que unía Madrid con el palacio de la Granja. Este punto estratégico le permitió ir convirtiéndose en un lugar de descanso para diligencias y viajeros que cruzaban la Sierra de Guadarrama por esa zona.

La citada casa de postas o fonda tuvo el privilegio de albergar entre otros ilustres personajes a Carlos IV, cuando era aún príncipe de Asturias, e incluso el emperador Napoleón que hizo noche en la fonda el 22 de diciembre de 1808. El trasiego de viajeros era tan grande que se instaló una estafeta de correos y telégrafos y otras construcciones que favorecieron el desarrollo turístico de la zona. La fonda fue hotel, estafeta, Cuartel de la Guardia Civil y posteriormente fue derribado en 1978 abriéndose en su lugar una gran plaza con vistas a la sierra.

Un repunte de violencia protagonizada por bandoleros amenazó la zona a finales del siglo XIX, y uno de los bandoleros más conocidos, Juan Peña, solía merodear por la zona conocida como Cueva Valiente y sus alrededores, por lo que actualmente algunas de las peñas de la zona llevan su nombre. Con todo, éste fenómeno no llegó a ser una seria amenaza y durante las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del XX se produjo un gran crecimiento y desarrollo en San Rafael, permitiendo que familias adineradas de la sociedad madrileña encontraran en este lugar descanso y aire puro que les liberara de la ruidosa capital.

En torno a la segunda década del siglo XX el lugar era conocido entre los cronistas e historiadores como “colonia veraniega” y cabe citar entre los veraneantes ilustres de la villa a Ramón Menéndez Pidal, Miguel Fleta, el conde de Gamazo, el Marques de Cautelar y un largo etcétera de personajes representativos de la vida política, artística y cultural del país en aquella época. San Rafael era conocido por los muchos hoteles que poblaban el lugar y que aún hoy se recuerdan como: Madrid, Español, Amaya, Victoria, Regina, Puerto e Imperio.

En los años 30 muchos políticos republicanos tuvieron casa en San Rafael, como Lerroux, y después de la guerra era corriente ver paseando por la calle principal a Ava Gadner o Luis Miguel Dominguín, entre otros personajes conocidos.

Actualmente, el viajero que llega por primera vez a San Rafael pasea por la calle principal, repleta de comercios y siempre con mucho bullicio, configurándose por tanto en la columna que vertebra el pueblo. Esta vía continúa la vertiente de la montaña, de tal manera que hacia el oriente todas las calles son ascendentes, y hacia poniente descendiente con la vista puesta hacia el valle. San Rafael es tranquilo en invierno y bullicioso en verano, aunque la Avenida del Alto del León siempre invite al entretenimiento y a las compras, sea cual sea la época del año.

Historia de La Estación de El Espinar

El desarrollo del ferrocarril a finales del siglo XIX se concretó en esta zona en la construcción de la línea Villalba-Segovia. Muchos municipios de la zona solicitaron la construcción de una estación en sus términos. En El Espinar, esta estación se construyó en el barrio del Cogorrillo a iniciativa del Marqués de Perales, Manuel Fernández y Colón, con el fin de agilizar el transporte de la lana producida en el esquileo de la villa. La inauguración de esta línea tuvo lugar el 29 de junio de 1888. La construcción de la estación fue relativamente rápida, a pesar de los duros inviernos y las constantes nevadas que bloqueaban el acceso a la zona.

En torno a la Estación de El Espinar fueron levantándose progresivamente edificios de comerciantes e industriales, lo que favoreció, en gran medida, el desarrollo turístico del municipio. La primera fábrica de maderas se construyó en 1901 y la segunda se abrió en los años 20. En esta época, los edificios en torno a la Estación eran unos 26 y el nuevo núcleo de población contaba ya con unos 95 vecinos. Después de la Guerra Civil se abrió en la zona otra tercera fábrica. La industria maderera fue, hasta los años 70, el principal sustento de la población que habitaba en la zona. Poco a poco, esta explotación fue en detrimento frente al aumento del turismo, hasta que las fábricas quedaron completamente abandonadas.

Actualmente, el viajero que se acerca a la Estación de El Espinar puede visitar la exposición que alberga la antigua estación de tren donde se conservan objetos relacionados con el oficio de jefe de estación que nos transportan a tiempos lejanos.

La mayoría de las viviendas se agrupan en torno a la estación del tren, mientras que frente a los locales que dan a la carretera se forma la plaza del Caño, adornada con una fuente que contiene una escultura de Venancio Blanco. Junto a las vías del tren, encontramos instalaciones deportivas y recreativas, el quiosco de música y la Asociación Familiar San Antonio. Subiendo la calle donde se ubica el quiosco de música está la iglesia de San Antonio de Padua. Y si siguiéramos esta calle hasta abandonar la población llegaríamos a la zona recreativa de La Panera.

 
Lista de alcaldes desde las
elecciones democráticas de 1979
Legislatura Alcalde, -esa Partido
1979-1983 Jaime García Rodrigo UCD
1983-1987 Juan Zamorano Martín CDS y José Antonio de la Fuente PP CDS y PP
1987-1991 Antonio López García CDS
1991-1995 Jesús Olmos Pascual PSOE
1995-1999 Juan José Sanz Vitorio PP
1999-2003 Juan José Sanz Vitorio PP
2003-2007 David Rubio Mayor PSOE hasta 2004 después Juan María Martín Montejo PP PSOE y PP
2007-2011 David Rubio Mayor PSOE
2011-2015 Francisco Eloy Jorge Gómez PP
2015- Alicia Palomo Sebastián PSOE